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Historia

 

 

  La Villa de Pezuela de las Torres es uno de los 179 municipios que componen la Comunidad de Madrid. Hasta el año 1554 fue aldea de Alcalá de Henares. En dicho año el emperador Carlos V la eximió de  la jurisdicción y concedió a Pezuela el título de Villa. En el año 1642  se otorgó el título de Primer Conde de Pezuela de las Torres a D.Bartolomé Spínola.

Pezuela de las Torres se encuentra situado en un extenso páramo formando parte de la comarca de la Alcarria a 900 metros de altitud   sobre el nivel del mar.

 


 

 


 

 

 

 

Descubre Pezuela de las Torres


El municipio de Pezuela de las Torres se ubica en la comarca conocida como la “Alcarria Madrileña” y es una de las localidades situadas más al este de la Comunidad de Madrid, justo en el límite con la provincia de Guadalajara. Muy bien conectado con las grandes ciudades, Pezuela de las Torres se halla tan sólo a 20 km de Alcalá de Henares y a 30 y 50 km de las ciudades de Guadalajara y Madrid, respectivamente.

Caracterizado por su excepcional patrimonio histórico-cultural, nuestro municipio cuenta también con un sorprendente y valioso entorno natural, compuesto por altos páramos, verdes laderas cubiertas de densos bosques, fértiles vegas fluviales y extensos campos de cultivos.

Pezuela de las Torres es un destino idóneo para descubrir innumerables rincones llenos de encanto, que conservan hoy en día intacta toda su esencia rural. Sus estrechas y tranquilas calles, los enrejados de sus blancas casas, los magníficos y antiguos monumentos o sus mágicas fuentes, bien merecen una visita, que, sin duda,…nos cautivará para siempre.


 

 

 

Un Lugar Privilegiado en la Alcarria Madrileña 


 Nuestro municipio se halla enclavado en la Campiña del Henares, comarca que se caracteriza por su privilegiado entorno natural, excepcionalmente bien conservado, en el que nos sorprenderán los marcados contrastes en el paisaje. Desde los elevados páramos, a casi 900 m de altitud, hasta las zonas más bajas de la vega, pasando por las laderas, los bosques y las zonas de cultivo, en Pezuela de las Torres encontraremos un sinfín de bellos enclaves e inolvidables parajes.

El río Tajuña, que atraviesa la parte oriental de nuestro municipio, ha dado lugar a una serie de ecosistemas de gran valor, entre los que destacan los bosques de ribera, las vegas y las cuestas y cárcavas de los páramos, designados como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC), figura de protección internacional otorgada gracias a su magnífico estado de conservación.

El abrupto relieve y el carácter calizo, característicos de la comarca de la Alcarria, han propiciado la existencia de una rica y variada fauna y flora, en un marco en el que predominan unos espectaculares paisajes. Las laderas aparecen cubiertas de un multicolor mosaico vegetal, formado por coscojas, encinas o quejigos, y por peculiares matorrales y arbustos poco frecuentes en la región, pero abundantes en nuestro entorno. No menos interesante resulta la fauna que podremos observar, ya que especies tan relevantes como el águila perdicera, el halcón peregrino o el búho real, todas ellas amenazadas, encuentran refugio en los múltiples cortados y cantiles que salpican la comarca.

Una completa red de caminos nos permitirá descubrir todos los enclaves de interés de nuestro municipio. A pie o en bicicleta, los distintos senderos nos acercarán a lugares tan espectaculares como la Peña de ‘La Quebrá’, las Cuevas Blancas, los densos bosques o los extensos y variados campos de cultivo.


 

 

 

 

Un Pueblo Cargado de Historia

 

 Como evidencia el rico Patrimonio Histórico que atesora nuestra localidad, la historia de Pezuela de las Torres se remonta, por lo menos, a la época de los árabes, que se trasladaron a esta zona para fortificarse en el páramo. No obstante, se sabe que la fértil vega del Tajuña ya fue ocupada en tiempos prehistóricos, como atestiguan los múltiples restos hallados en nuestro entorno.

Se piensa que fue el elevado número de pozos existentes antaño, de donde proviene el nombre del municipio, llamándose Pizola, Pesola, Peçuela, Pozuela y Pezuela. No fue sin embargo hasta mediados del S. XVII cuando se añadió el apellido “de las Torres”, a petición del Conde de Pezuela.

Una vez acabada la Reconquista de la región, Pezuela quedó bajo la jurisdicción de Guadalajara. Años después, se convertiría en una aldea de Alcalá de Henares, término al que perteneció hasta 1554, año en el que el Rey Carlos I le concedió el título de Villa, para lo cual los vecinos de Pezuela tuvieron que pagar su jurisdicción. Con posterioridad, en el año 1642, se otorgó el título de primer Conde de Pezuela a D. Bartolomé Spínola.

Hoy en día, Pezuela conserva íntegro su excepcional patrimonio histórico-arquitectónico, legado de su rica Historia. En él, destacan la Iglesia Parroquial, el Granero del Pontifical, la Picota, la Posada, la Casa del Curato o el reloj del Ayuntamiento, sin contar las antiguas y curiosas fuentes y bodegas diseminadas por el municipio. 

 

 

 

Patrimonio Histórico-Arquitectónico

Entre los innumerables edificios y rincones de elevado valor histórico y cultural de Pezuela de la Torres, se recogen a continuación los de mayor interés, los cuales el visitante no debe perderse:

 

Iglesia Parroquial de la Asunción de Nuestra Señora

 

 Exteriormente presenta una arquitectura típicamente castellana de los siglos XVI al XVIII, enriquecida en su cabecera con un ábside semicircular románico perfectamente restaurado. Las fachadas son de mampostería con sillares en las esquinas y cuentan con la presencia de algún elemento de ladrillo para señalar el carácter toledano de la construcción. Interiormente está formada por tres naves: La de la Epístola, dedicada a San Antón; La del Evangelio (que data de 1530) dedicada a San Miguel y La Central dedicada a Nuestra Señora de la Asunción, titular de la parroquia.

El ábside románico, erigido en la fachada este, es la cabecera semicircular de la Capilla Mayor. Son características sus ventanas o saeteras, con columnas adosadas a las jambas que presentan capiteles corintios con decoración vegetal y es uno de los escasísimos vestigios de arte románico en la Comunidad de Madrid.

La Torre del Campanario consta de dos cuerpos, el inferior con saeteras como únicos huecos y el superior, con ventanales en sus cuatro lados rematados con arcos de medio punto que alberga el campanario.

Exteriormente es de mampostería con sillares en las esquinas e interiormente es de ladrillo.

 La Galería porticada, conocida como “El Portadillo”, fue construida en 1536 por los maestros canteros Hernando y Alonso de la Sierra y reconstruida en 1978.

 La puerta principal fue realizada por el maestro de Mondéjar José Alarcón Castañeda en 1748. Los materiales empleados en su construcción proceden del Palacio de los Condes de Pezuela que a la sazón se encontraba en ruinas, por haber sido quemado en la Guerra de Sucesión. Entre el dintel y el arquitrabe presenta un escudo con las llaves de San Pedro y la “A” y la “M” entrelazadas de la Virgen María.

Ya en el interior nos esperan una amplia variedad de retablos de excelente calidad, todos ellos de estilo barroco, con elementos de rococó incorporados, provistos todos ellos de una gran belleza, destacando el de la Capilla Mayor, tallado por el maestro de Pezuela Sebastián de Perlacia y Aedo en 1766.


 

 

 

 

El Granero de Pontifical

 Construido por la Iglesia en 1789 para poder almacenar los diezmos y las primicias a los que la ley eclesiástica obligaba. Era almacén de una sola planta y el zócalo que recorre todo su perímetro exterior indica su construcción elevada para preservar el grano de los rigores de la humedad del suelo y de los roedores. Su vigencia como granero duró hasta la desamortización de Mendizábal. Hoy en día es una vivienda particular.



 

 

 

La Picota

 En el año 1554 teniendo Pezuela 180 vecinos el Concejo consiguió reunir un millón y medio de maravedíes que se pagaron al Rey Carlos I por el privilegio de jurisdicción. Para conmemorar y advertir a todos los viajeros que Pezuela había conseguido el poder de administrar justicia por sí misma y queya era Villa se mandó levantar la Picota.

Es un monumento de piedra que solía colocarse en la plaza pública o en un cruce de caminos. Nuestra airosa picota de más de 7 metros de alto colocada sobre unas gradas y rematada por cuatro leones ha sido restaurada por el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid en el año 2002, siendo una de las más importantes de las existentes en la Comunidad de Madrid.



  


La Posada

 Restaurado edificio del siglo XVIII, que fue posada, donde los arrieros y transeúntes recibían pensión y cobijo a la vez que pernoctaban en su deambular por esta alcarria alcalaína a donde les llevaban el trato de ganados y el comercio diarios. Fue cedido por D. Gabriel Catalán al pueblo y restaurado por el Ayuntamiento para cumplir funciones de Centro Socio-Cultural de la Villa, respetando en todo las características de la arquitectura dieciochesca castellana.


  

 

 

La Casa del Curato

 En el siglo XVI, un cura de Pezuela llamado Alonso Hernández de Tendilla, que había sido camarero del Cardenal Cisneros a comienzos de la Centuria, construyó y donó a beneficio del curato esta casa que 1706 fue destruida por los seguidores del Archiduque Carlos, en la Guerra de Sucesión. A los dos años de ser quemada, el vecino D. Pedro Sánchez Fraile, decidió construir una nueva casa para los curas, como recuerda la lapida ubicada encima del dintel de la puerta principal. En el solar de la primera casa se construyó la que vemos, que conserva las primitivas rejas.



 

 

El Reloj del Ayuntamiento

  El Reloj que corona la torre del Ayuntamiento no es un reloj cualquiera; tiene un “pedigrí” que remonta su fecha de construcción al año 1708. Merece la pena muy mucho acercarse al vestíbulo de la Casa Consistorial y allí extasiarse contemplando el funcionamiento de su compleja maquinaria, donde el bronce y el acero compiten en hacer de la técnica un arte.


 

 

Ermita de la Soledad o de la Vera Cruz

  Data del 14 de noviembre de 1623, pero su ruina posterior produjo que fuera reedificada a expensas de los vecinos de Pezuela, y bendecida el día 7 de mayo de 1742.

La estructura sigue modelos barrocos predominantes en la época y en su interior se guarda el Santo Sepulcro con el Cristo yacente así como imágenes de la Virgen Titular, del Cristo y un lienzo que representa a San Miguel Arcángel



 



Las Bodegas

En el Cerro del Calvario, se encuentran estos recintos excavados en las entrañas del cerro, cuya existencia delatan las puertas que los cierran. Son espacios troglodíticos en los que la uniformidad de la temperatura y humedad existentes, los hacen ideales para la crianza y conservación del vino.



 


Las Cabañas de Piedra

  Son habitáculos de anchura y altura variable, que sirven de refugio a los pastores  que constituyen auténticas pequeñas obras de ingeniería realizadas con lajas de piedra superpuestas, con forma troncocónica rematada con una cubierta semiesférica. Se conservan en buen estado la de Bullejos, la del Cerro de Zapateros, la de Cuadrada, la de Valbellido y la de D. Juan


 



Las Caleras

  Diseminadas por los montes del término se encuentran una veintena de hornos cilíndricos, excavados en tierra y en piedra, donde se fabricaba cal y yeso. La abundancia de piedras calizas y de leña, hizo de esta industria la más importante de Pezuela en otros tiempos.



 



Las Portadas y Rejas Artísticas

  En la calle Mayor, aparece una hermosa portada blasonada del siglo XV; los sillares y las dovelas conforman un pórtico rematado con arco de medio punto que a su vez se inscribe en un rectángulo con escudos heráldicos en sus dos esquinas superiores. En esta misma calle existe un noble edificio de mampostería, en el que las rejas de sus luminosos ventanales son elementos arquitectónicos de primer orden, son las mismas que en el siglo XVI formaban parte de la Casa del Curato que se erigía en este mismo solar hasta que un incendio la destruyó en 1706.

En la actual calle Sergio Caballero surge otra portada, esta vez Isabelina, que data del siglo XVI. Encima de la portada se observa una hermosa reja que no por pequeña deja de tener ese gran encanto de todo nuestro patrimonio cerrajero.

  Debió de ser muy importante la fragua de Pezuela y grandes artistas, los herreros que, desde el siglo XVI hasta la desamortización del XIX, realizaron los excelentes trabajos de forja que se observan en multitud de ventanas en planta baja y en alguna primera planta, podemos afirmar que por todo el pueblo surgen manifestaciones de este arte sobre el hierro, realizado a “macho y martillo” sobre el yunque de la herrería.


 

 

 

 

 

Monumento al Regimiento “Dragones de Pezuela”

  Es un monolito rústico, a modo de pequeño menhir, situado al comienzo de las “Cuatro Calles”. Recuerda la existencia del Regimiento creado el año 1709 por el Conde de Pezuela y Marqués de Mina, Don  Jaime de Guzmán y Spínola, que combatiendo en tierras italianas, tuvo una gloriosa actuación en la batalla de Madonna del Olmo, en el Reino de Saboya, su heroico comportamiento recibió el título de “Dragones de la Muerte”.

La placa incrustada en la piedra recuerda el acontecimiento y el hermanamiento existente entre la Villa de Pezuela de las Torres y el Ejército Español.


 

 

Tierra de Fuentes y Ríos

 

  El agua ha tenido desde siempre un destacado papel en nuestro municipio, como atestiguan las centenarias fuentes que aparecen en distintos lugares de Pezuela, muy ligadas a los numerosos manantiales que existen, y sus antiguos pozos que antaño, se piensa,dieronnombre a nuestra localidad. Entre las 27 fuentes  que encontraremos podemos  reseñar la de los cinco caños en el Camino de la Cuesta, con sus llamativos caños, cuya agua tras pasar por las pilas del lavadero municipal, sirven de suministro a los huertos adyacentes; la Fuente de Valmores, del Perete o de la Teja.

Mención aparte merece el río Tajuña, cuyo primer tramo a su entrada en la Comunidad de Madrid, muy bien conservado, discurre por Pezuela. Otros cauces llevarán agua sólo en época de lluvias, como ocurre en los abruptos Barrancos de la Peña del Gallo y Valgrande.